Desde mi Curul: «Tragedia en el Táchira. Colapsó el cuartel?»
El Diario Tricolor.- Lo ocurrido la noche del martes 20 de octubre de 2026 en la Base Aérea «Mayor Buenaventura Vivas Guerrero», en el estado Táchira, donde el soldado Raymond Daniel Paz Salas abrió fuego con un fusil AK-103 contra sus compañeros, dejando tres militares muertos y varios heridos, no es un hecho aislado. Es la radiografía cruda de la metástasis institucional que padece la Fuerza Armada tras 27 años de hegemonía y destrucción de los valores castrenses.
En primer lugar, refleja la quiebra absoluta de la disciplina, obediencia y el mando.
La conducción de tropas, «no es cualquier vaina», decía mi primer comandante de Compañía en mi batallón de Cazadores Antiguerrillas en el Cerro El Bachiller, donde presté servicios de Subteniente, en Chaguaramal, estado Miranda.

Manejar tropas exige ejemplo y autoridad moral. Al sustituir desde las Academias Militares y en los Cuarteles la doctrina profesional por el adoctrinamiento partidista de una ideología determinada, el oficial y las Tropas con jerarquía dejan de ser un líder protector para convertirse en un supervisor distante. Sin supervisión, contención psicológica, y menos disciplina, los subalternos quedan a la deriva, propiciando la ley del más fuerte y la pérdida de respeto jerárquico.
En segundo lugar, se evidencia la degradación moral de una cúpula hipertrofiada de Soles y «Comacates» que asaltaron y destruyeron el Servicio Militar. Sumado a la «cultura de la tajada», o del: «cuánto hay pa’ eso» como ejemplo diario. La oficialidad supervisora, de las últimas décadas ha priorizado su tiempo , en el rentismo y los negocios ilícitos. Un componente ocupado, según «Noticia Criminis,» en el matraqueo, el contrabando, distraídos «presuntamente» en supervisar el parte de sus respectivos «Carteles» o en su peculado, no tienen tiempo ni vocación para inspeccionar dormitorios, revisar la «comida del rancho», escuchar a la muchachada, o evaluar el equilibrio mental de quien empuña un arma de guerra.
Finalmente este drama guarda relación directa con el hambre y el desbalance nutricional que sufre el soldado. Los cuarteles son hoy espacios de miseria. Los jóvenes conscriptos, buscando un sustento que el país les niega, se encuentran con la corrupción en comedores y sus raciones de combate deficientes. Una dieta desbalanceada, sumada al aislamiento y al acoso cotidiano, destruye el umbral de tolerancia al estrés, detonando cuadros depresivos y conductas violentas.
Lo sucedido en el estado Táchira confirma que un ejército donde la tropa pasa hambre, los cuadros medios están desmoralizados y los superiores persiguiendo el enriquecimiento ilícito, están condenados a un colapso irreparable.
Yo diría que
»Un Militar sin disciplina es un ser incompleto.» Y extrapolando la visión al alma de las armas, el propio Simón Bolívar sentenció con absoluta vigencia: «La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella la igualdad y la libertad. Un soldado obediente debe ser duro en la disciplina, pero jamás envilecido por el vicio; porque el soldado que no respeta su propia dignidad, ni la de sus hermanos de armas, destruye la República desde sus cimientos.» (Ideario sobre la moral y la disciplina militar).
El fusil que hoy disparó contra el propio uniforme es el testimonio más trágico de que la mayor amenaza para nuestra Institución castrense no viene de afuera sino de la podredumbre interna de la ideologia comunista, indisciplina y corrupción acumulada en estos 27 años y contando días; dentro de nuestras Fuerzas hasta la fecha próxima de las elecciones. Sin perder de vista la importancia de la participación activa de sociedad civil como testigos y vigilantes del «Plan República de la Fuerzas Armadas en ese futuro proceso.«
Costarán esos cambios y mucho lo se, conozco al monstruo por dentro, pero se tendrá que imponer una estabilización, reestructuración radical y un Pacto Militar urgente, si es posible antes de la fecha del venidero sufragio. La Fuerza Armada deberá estar dentro de la Constitución Nacional:
«Sin militancia política, al servicio exclusivo de la Nación, con ascensos basados en la Meritocracia, el escalafón , las plazas vacantes,y dejar atrás tantos años de deformación ideologica».
Limpieza total que implicaría desde los primeros»Soles» de la cúpula de Miraflores, hasta la última «bayoneta de tropa.»
«Yo no escribo para que me quieran sino para darle voz viva a lo sepultado».
Dios salve a Venezuela 🙏🇻🇪.
Articulista: Mario Douglas Serrano Meoz.
Asesor Estratégico.
Correo cerranomario1901@gmail.com.


