Editorial y Opinión

El poder y la reelección en Venezuela: Análisis crítico

El Diario Tricolor.- Los males que vivimos los venezolanos, están en el sistema político, de origen fundamentado en el estamento legal de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, cuyo mentor fue el ex presidente Hugo Rafael Chávez Frías (HRCF), la cual promulgó la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), y a partir de este momento la intención de este era construir las bases para el poder indefinido en las instituciones del Estado, sin ocultar su aspiración de perpetuarse en el poder, incluso pronunció frases como «hasta el 2031» y hasta pancartas con mensajes de «Hasta el 2000 siempre»..

Como producto de esa intención, en el 2007, Chávez, convocó un referéndum constitucional donde en el mismo se planteaba una serie de modificaciones en la constitución vigente para la fecha, entre ellas la reelección indefinida, únicamente para el cargo de presidente de la República, donde se excluía a gobernadores y alcaldes y ese referéndum fue rechazado por la sociedad venezolana en esa oportunidad, constituyéndose en la primera derrota de Chávez en un proceso electoral nacional; es parte de nuestra historia.

Posteriormente, en 2009, insistió e impulsó una enmienda constitucional que proponía eliminar los límites para la reelección de todos los cargos de elección popular. En esta ocasión, la reelección se extendió a gobernadores, alcaldes, entre otros, resultando atractivo esa propuesta para los electores del gobierno, incluso de alcaldes y gobernadores opositores para la época sin duda, que esta oferta sedujo a amplios sectores, recordando la expresión «a nadie le amarga lo dulce» en continuidad en el poder. Finalmente, dicha propuesta triunfó, dando paso a reelecciones indefinidas que, en última instancia, contribuyeron a la continuidad del desgobierno de Nicolás Maduro.

A partir de este análisis, y basándome desde mi punto de vista como investigador, consideró necesario revisar también la duración de los períodos de gobierno. El país debe rechazar la reelección indefinida, especialmente para los cargos ejecutivos de alcaldes, gobernadores y presidente de la República, ya que estos tienen atribuciones, obligaciones y son responsables de la administración directa de recursos financieros y materiales, entre otros, según sus niveles de gobierno. Existen evidencias en el país de que alcaldes y gobernadores una vez electos, se entronizan en el poder, incluso aparecen o imponen las sucesiones familiares, el nepotismo como una forma de perpetuarse en el poder estas prácticas vulneran las democracias internas de los partidos, lo cual terminan (amando el poder y el dinero y no al ciudadano), en detrimento de la formación y trayectoria política.

Por otro lado, considero que los integrantes de los diferentes cuerpos legislativos -concejos municipales, Consejos Legislativos Estadales y diputados a la Asamblea Nacional pueden presentarse a la reelección indefinidamente, dado que no son responsables directos ni administran recursos financieros ni ejecutan obras públicas.

A manera de realizar un análisis comparativo de estas realidades en Colombia, su Constitución establece en el Artículo 314 que «En cada municipio habrá un alcalde, jefe de la administración local y representante legal del municipio, que será elegido popularmente para períodos de cuatro (4) años, y no podrá ser reelegido para el período siguiente.» Es decir, un alcalde no puede ser reelegido inmediatamente tras su mandato.

Una de las instituciones constitutivas más importantes en los países es el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y sus salas ya que estas pueden regular las materias como las renuncias anticipadas, en casos de diputados a la Asamblea Nacional que renuncian para aspirar a alcaldías, pues esto podría considerarse un fraude al elector, quien votó por un candidato para cumplir un período completo, no para una aspiración posterior.

En relación a una reciente sentencia N° C-080 de 2026, de la Corte Constitucional de Colombia que busca asegurar que los diputados o representantes electos cumplan con el mandato sagrado otorgado por la ciudadanía en las urnas. La misma tiene un sentido lógico y filosófico: los intereses individuales de políticos y partidos no pueden prevalecer sobre el bienestar común y el deber de representar fielmente el mandato ciudadano como es caso del tema tratando en este momento.

Actualmente, en Venezuela, el mandato presidencial es de seis años, y para alcaldes y gobernadores es de cuatro años la propuesta es que se reformule el período presidencial y que para estos sea de cinco años y para alcaldes y gobernadores, cuatro años como máximo con una sola reelección.

Articulista: Dr. Rafael Antonio Martínez González/Docente-investigador