Desde mi Curul: La humillación mundial de Donald Trump
El Diario Tricolor.- El ego desmedido de Donald Trump hoy ha sufrido la bofetada más humillante de la historia contemporánea al quedarse sin el codiciado Premio Nobel de la Paz, concedido con justicia a la eminente jurista sudafricana Navi Pillay.
Desde los albores de la humanidad, la historia ha demostrado que la soberbia es la antesala de la caída. Dios y la propia vida se encargan inexorablemente de apartar a los prepotentes, a aquellos que, llenos de ínfulas, creen merecerlo todo sin haber sembrado empatía. ¿De qué le valió a este Presidente engreído ostentar el poder de una superpotencia si su legado quedará manchado por la deshumanización?
Su trato cruel y «maluco» hacia los migrantes con el ICE, en especial la saña contra los hermanos venezolanos, a quienes ha llegado a perseguir, negar atención médica de emergencia y hasta ordenar dispararles, retrata el alma mezquina de un líder obsesionado.
Sin embargo, todo imperio arrogante tiene fecha de caducidad. El próximo 20 de enero de 2029, cuando entregue su segundo mandato, se consumará su absoluta muerte política, cerrándole para siempre las puertas de la geopolítica mundial.
Su codiciado trofeo no fue el Nobel sino el repudio de la Historia, en especial de muchos venezolanos.
Como bien advierte la sabiduría ancestral en las sagradas Escrituras: «Dios se opone a los orgullosos y da gracia a los humildes«. La prepotencia pasa, pero la justicia y la dignidad de los pueblos siempre permanecen. Pienso que la historia escribirá de él diciendo :
«Donald Trump, hubiera preferido otra muerte y no perder su cruzada por el Premio Nobel de la Paz. «
Dios salve a Venezuela.
Articulista: Mario Douglas Serrano Meoz
Asesor Estratégico
cerranomario1901@gmail.com.


