Psicólogo advierte sobre el deterioro de la salud mental por fallas eléctricas
El Diario Tricolor.- La crisis del sistema eléctrico en Venezuela ha dejado de ser un problema estrictamente de infraestructura para transformarse en una emergencia de salud mental. Según el psicólogo Juan José Mendoza, la población vive en un estado de «hipervigilancia e incertidumbre paralizante<<, donde la falta de energía eléctrica actúa como un detonante constante de cortisol, elevando el estrés a niveles patológicos y anulando la capacidad de planificación del individuo.

Mendoza explica para El Impulso que el racionamiento impredecible obliga a los ciudadanos a vivir bajo una «urgencia compulsiva». La necesidad de realizar todas las tareas vitales como cocinar, trabajar o asearse- en los breves lapsos de luz, elimina los periodos de descanso necesarios para el cerebro.
Este fenómeno, denominado por el especialista como ansiedad colectiva, se manifiesta a través del miedo y un ritmo de vida acelerado que agota los mecanismos de afrontamiento naturales del ser humano, dejando a la sociedad en un estado de vulnerabilidad psicológica constante.
El impacto devastador
El análisis del especialista destaca una preocupación mayor por la infancia y la tercera edad. En los niños, la ruptura de rutinas y la exposición a la oscuridad forzada están moldeando psiques que perciben el entorno como hostil, derivando en trastornos del sueño y dificultades de aprendizaje.

Por otro lado, los adultos mayores enfrentan una <<vulnerabilidad extrema» y desesperanza. Para este sector, la falta de luz implica aislamiento y riesgos directos a su salud física, lo que dispara cuadros de depresión reactiva al sentir que se les despoja de su dignidad en la etapa final de su vida.
Un duelo perpetuo por la normalidad perdida
Finalmente, Mendoza señala que la privación del sueño y la alteración de los ritmos circadianos son pilares que sostienen la actual inestabilidad emocional de la población. El ruido de generadores y el calor excesivo impiden un descanso reparador, lo que incrementa la agresividad en el núcleo familiar.
Con Información de El Impulso /


