Venezolanos deportados de EE. UU. a Liberia denuncian que fueron trasladados encadenados
Uno de ellos, quien trabajaba en el sector de la energía eólica y asegura no tener antecedentes penales, fue detenido a comienzos de 2026 durante un control migratorio rutinario al que acudió junto con su esposa. Mientras ella pudo retirarse, él quedó bajo custodia y posteriormente fue trasladado por cuatro centros de detención
El Diario Tricolor.- Dos venezolanos que permanecían bajo custodia migratoria en Estados Unidos fueron deportados a Liberia, pese a contar con protección que impedía su retorno forzado a Venezuela. Ambos aseguran que conocieron con poca anticipación que serían enviados a África, donde permanecen actualmente.
Uno de ellos, identificado como A., de 45 años, relató a El País que fue obligado a abordar un vuelo chárter con destino a Liberia. “Nos tuvieron encadenados de pies y manos durante todo el viaje”, afirmó al describir las aproximadamente 15 horas de traslado.
El venezolano, quien trabajaba en el sector de la energía eólica y asegura no tener antecedentes penales, fue detenido a comienzos de 2026 durante un control migratorio rutinario al que acudió junto con su esposa. Mientras ella pudo retirarse, él quedó bajo custodia y posteriormente fue trasladado por cuatro centros de detención.
Según su testimonio, su abogado no fue informado de los cambios de centro ni de la posterior deportación. Durante ese período, afirmó haber sufrido episodios de ansiedad y depresión.
Al momento de abordar el avión, A. aseguró que intentó resistirse. “O te subes colaborando o te subimos a la fuerza”, recordó que le advirtió un agente. También relató que varios pasajeros comenzaron a llorar después de ocupar sus asientos.
C., otro venezolano de 36 años, vivió una situación similar. Había permanecido cinco años en Estados Unidos, donde trabajaba legalmente bajo un permiso de residencia temporal renovable anualmente. Además, contaba con protección contra su repatriación forzada a Venezuela.
El hombre fue detenido en diciembre de 2025 durante un control migratorio. Lo que inicialmente serían dos semanas de detención terminó convirtiéndose en ocho meses, durante los cuales pasó por nueve instalaciones.
Mientras permanecía bajo custodia nació su hijo, quien actualmente tiene cinco meses. “Ahora tiene cinco meses y no puedo abrazarlo; solo puedo verlo por videollamada. Son cosas que no se le desean a nadie”, expresó.
A. aseguró que la situación también ha afectado a su familia. Según relató, su hija comenzó a recibir terapia y su hijo mayor ha considerado abandonar la escuela para trabajar. Además, teme que su esposa pueda ser detenida por las autoridades migratorias.
Yo ya no quiero vivir en Estados Unidos. Prefiero pedir asilo en Europa y llevarme a toda mi familia. Lo lograron: me quitaron el deseo de volver”, declaró.
El vuelo que trasladó a los venezolanos partió el 19 de agosto desde Alexandria, Luisiana, con ciudadanos de distintos países de América Latina, el Caribe y África subsahariana. El traslado se produjo en el marco de un acuerdo mediante el cual Liberia aceptó recibir cerca de 1.200 personas durante un año.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han cuestionado estos acuerdos de deportación hacia terceros países, particularmente cuando involucran a personas que cuentan con protecciones contra la expulsión a sus países de origen.
La protección contra la devolución cuando existe riesgo de persecución o tortura está contemplada en instrumentos internacionales como la Convención de Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados y la Convención contra la Tortura.
Por ahora, A. y C. permanecen en un hotel en Marshall, cerca de Monrovia, donde aseguran tener libertad para entrar y salir. “No quiero quedarme aquí, pero al menos soy un hombre libre”, afirmó A.
Fuente: Versión Final.


