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Fortune: AN contrata al “médico del dinero” Steve Hanke para dolarizar y acabar la hiperinflación

El conocido economista estadounidense ya estaría trabajando con diputados del parlamento chavista

El Diario Tricolor.- La Asamblea Nacional, la de 2025, la de mayoría chavista, designó al economista estadounidense Steve Hanke, profesor de la Universidad Johns Hopkins y reconocido internacionalmente como el “médico del dinero”, como asesor especial en asuntos económicos, monetarios y energéticos, destaca un reporte exclusivo y en primicia del medio estadounidense Fortune.

Destaca el portal del medio especializado en economía internacional que la misión principal de Hopkins será la de, en conjunto con este Parlamento, diseñar y sacar adelante una ley de dolarización plena que “elimine el bolívar y cierre el Banco Central de Venezuela (BCV), con el objetivo de acabar de raíz con la hiperinflación, la más alta del mundo”.

Según el exclusivísimo reportaje de Fortune, publicado este 20 de agosto de 2026, la inflación anual de Venezuela, en bolívares, se ubica actualmente en torno al 400 % (aunque ha bajado desde el 700 % previo a la captura de Nicolás Maduro). Eso equivale a un aumento semanal de precios de alrededor del 8 % en productos básicos como huevos, carne, alquiler, electricidad y salarios.

Hanke afirma que la dolarización total es “la clave para restaurar la estabilidad” y que “sin estabilidad de precios no hay nada”. El especialista, que lleva más de cuatro décadas combatiendo hiperinflaciones en tres continentes, ya elaboró el proyecto de ley junto al diputado Antonio Ecarri (Alianza Lápiz).

La norma aboliría el bolívar como moneda de curso legal y convertiría al dólar estadounidense en la única moneda oficial, eliminando la capacidad del Gobierno de emitir dinero nuevo. Hanke estima las probabilidades de que la Asamblea apruebe la ley entre 50 % y 80 %, “la mejor oportunidad que ha tenido la reforma monetaria sólida en Venezuela desde que su propio plan de caja de conversión fue rechazado en 1995-1996 durante el gobierno de Rafael Caldera”.

Por qué es urgente

La producción petrolera apenas alcanza 1,1 millones de barriles diarios (un tercio de lo que se producía en 1998) y la deuda externa ronda los 250.000 millones de dólares (cerca del 150 % del PIB). Sin control de la inflación, es casi imposible atraer la inversión extranjera necesaria para reconstruir la industria petrolera y la infraestructura eléctrica, ni renegociar la deuda con acreedores como China, Rusia, fondos de inversión y empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips.

Hanke sostiene que, una vez dolarizada, Venezuela pasaría de crecimiento negativo a positivo en el corto plazo, se reactivaría el crédito (hoy prácticamente inexistente), llegarían inversiones al sector petrolero y se facilitaría un acuerdo de deuda más favorable.

“Si se hace pronto, el país despegaría”, afirma.

Experiencia previa del “médico del dinero”

Hanke ya ha supervisado dolarizaciones exitosas en Montenegro (1999, de dinar yugoslavo a marco alemán y luego euro), Ecuador (2000, de sucre a dólar) y, de manera temporal, en Zimbabue (2009). En todos los casos donde se mantuvo la disciplina política, la inflación desapareció prácticamente de la noche a la mañana.

En Venezuela, de facto, gran parte de la economía ya opera en dólares, destaca Fortune. Hanke destaca que las encuestas muestran un apoyo masivo de la población a abandonar el bolívar.

Sin embargo, advierte que la dolarización implica renunciar a la capacidad de imprimir dinero y actuar como prestamista de última instancia, un precio que considera necesario cuando la inflación es la peor del planeta.

La administración interina de Delcy Rodríguez y el entorno del nuevo gobierno post-Maduro aún deben demostrar voluntad política real. Mientras tanto, Hanke trabaja pro bono y insiste: “Los líderes saben quién es el médico del dinero y saben qué funciona”.

La dolarización, si se concreta, sería el cambio monetario más grande desde la introducción del euro en 1999 y podría marcar el inicio de la reconstrucción económica de Venezuela.

Fuente: Efecto Cocuyo.