La guerra en el Catatumbo se extiende a frontera del Zulia: Denuncian 25 ejecuciones
Habitantes del municipio Jesús María Semprúm, en Zulia, denuncian ejecuciones, desapariciones y desplazamientos forzados en la franja fronteriza con Colombia. La Fuerza Armada venezolana y las autoridades locales mantienen un silencio institucional, mientras la violencia persiste a pesar del descenso aparente de enfrentamientos. Grupos armados, incluyendo disidencias de las FARC y el ELN, disputan rutas y territorios en el Catatumbo, generando miedo y restricciones a la libertad de movimiento de los habitantes
El Diario Tricolor.- La región del Catatumbo venezolano, ubicada en el municipio Jesús María Semprúm del estado Zulia, continúa siendo escenario de violencia armada, desplazamientos forzados y ejecuciones extrajudiciales, según denuncias de pobladores y testimonios locales.
Aunque la intensidad de los enfrentamientos ha disminuido en apariencia, los habitantes aseguran que los combates y las muertes persisten.
Según Infobae, desde el 7 de mayo de 2026, los enfrentamientos han dejado varias víctimas mortales, incluyendo cinco en el sector La Playa de Casigua El Cubo. Testigos sostienen que la cifra real de fallecidos podría ser mucho mayor.
“Los enfrentamientos siguen, solo que están ocultando las bajas que ocurren todos los días en esta zona de guerra”, aseguró un residente a Infobae.
El área afectada se extiende desde Tibú, en Norte de Santander (Colombia), hasta Semprúm, en Zulia. La frontera binacional funciona como corredor de cultivos y tráfico ilícito, controlado por distintos grupos armados que buscan dominar rutas estratégicas. Los habitantes denuncian que se les ha ordenado abandonar la zona, sin importar su nacionalidad.

En Casigua El Cubo, pobladores estiman que en una finca dedicada al procesamiento de fruto de corozo y palma aceitera podrían haberse registrado hasta 25 muertos, cifra que no ha sido confirmada oficialmente por la Fuerza Armada ni por autoridades civiles. La alcaldesa local no se ha pronunciado, y periodistas que intentaron cubrir la situación fueron amenazados.
Entre los caídos figura un presunto guerrillero del ELN, conocido como alias Aguilillo, identificado por residentes y medios locales. También fue asesinado Everh José Trujillo Centeno, policía municipal de Semprúm y hombre vinculado al chavismo desde 2008, quien recibió múltiples disparos.
Otros cuatro hombres fueron ejecutados en distintos puntos de La Playa de Casigua El Cubo, incluyendo a Luis Adolfo Ortiz Guerrero, juez de paz, y Melvin Alexis Rincón Rincón, de 26 años.

Un comando de casi 80 hombres armados ingresó al sector Playa Socorro el 9 de mayo, sometió a los habitantes, retuvo teléfonos y desconectó Wi-Fi. Los grupos armados también detonaron explosivos en viviendas y dieron plazos de 24 horas para abandonar parcelas, según testimonios locales.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó bombardeos contra campamentos del ELN en Tibú, ejecutados con acuerdo del gobierno venezolano, como parte de una ofensiva para neutralizar a la comisión central del Frente Luis Enrique León Guerra del ELN.
La organización negó haber sufrido bajas y difundió un video desmintiendo los bombardeos.
Del lado venezolano, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) informó de un enfrentamiento el 17 de mayo en el kilómetro 8 de la carretera Machiques-Colón, donde abatieron a un individuo armado y confiscaron fusiles, municiones y equipo de comunicación.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela emitió un comunicado el 13 de mayo, expresando preocupación por la violencia, atribuyéndola al conflicto interno colombiano, sin mencionar los ataques ocurridos en territorio venezolano días antes.

Los habitantes viven bajo un toque de queda de facto, temerosos de salir de sus hogares después de las 7 p.m. La presencia de grupos armados ha generado ausencia del Estado, restricción de movimientos, amenazas a autoridades locales y un clima constante de miedo en la zona fronteriza.
El Catatumbo, conocido por su riqueza agrícola y los espectaculares relámpagos del Catatumbo, se encuentra ahora marcado por la violencia, el control de facto de grupos irregulares y el desplazamiento de familias enteras, mientras las autoridades mantienen un silencio que genera desprotección y tensión permanente.
Fuente: Versión Final.


