Editorial y Opinión

Desde mi Curul: el béisbol y la retórica del «Statehood»… Estado 51?: ¿ La Jugada maestra de Trump ?

Alerta juventud… La reciente victoria de Venezuela sobre Estados Unidos (3-2) en la final del Clásico Mundial de Béisbol no fue solo un evento deportivo; fue un sismo geopolítico.

Cuando el presidente Donald Trump lanzó su viral «STATEHOOD»!!! en su declaración a la prensa, de su opinión del resultado del partido, en Truth Social tras el out 27, no estaba celebrando un jonrón, sino que irónicamente -como es su estilo- estaba marcando territorio en una Venezuela que, tras la captura de Maduro en enero de este año, vive bajo una Administración interina reconocida como «Transición» por Washington.

La Diáspora la mordió entre el orgullo y la sospecha. Pues sí.
En las calles de Miami , New York y Los Angeles, la reacción de la diáspora venezolana ha sido una mezcla explosiva de euforia deportiva y cautela política. Para el venezolano en EE. UU., el término «Statehood» (Estado 51) es un arma de doble filo. El alivio del orden: tras años de caos, una parte de la comunidad ve en la «protección» estadounidense la única garantía de que las elecciones presidenciales no se posterguen «hasta nunca jamás» bajo nuevas caras del viejo sistema.
Será que hay un miedo subterráneo por parte de los Venezolanos a la anexión?

Otra facción siente que el béisbol está siendo usado como un «caballo de Troya». El orgullo de derrotar a la potencia del norte se ve empañado por la idea de que Trump use el éxito de los peloteros para justificar una tutela política permanente sobre los recursos petroleros.

¿ Elecciones o Estatidad?

El peligro real que late en los pasillos de Washington es que la retórica del Statehood sirva para normalizar una «Presidencia Interina» indefinida. Al elevar a Venezuela al estatus simbólico de «Estado 51», se diluye la urgencia de un cronograma electoral soberano y se pospondría de un después, de nunca jamás. Lo vengo alertando, ya en varias columnas. Si Venezuela es tratada como un territorio bajo administración, las elecciones presidenciales pasan a un segundo plano frente a la «estabilidad» impuesta.

Desde mi Curul, concluyo: el béisbol nos dio la gloria, pero la palabra de Trump nos dio una advertencia.
Creo que no deberíamos permitirnos que un trofeo en el diamante se convierta en la excusa para que la democracia venezolana se quede en el banquillo de espera por tiempo indefinido.
Qué dices tú y nuestra juventud venezolana de este retroceso ?

Articulista: Dr. Mario Douglas Serrano Meoz.