Saqueos a oficina del Partido Comunista dejan cinco detenidos en Cuba: se agrava crisis eléctrica
La creciente inconformidad entre los ciudadanos se produce en medio de una profunda crisis económica que ha provocado escasez de alimentos, combustible y medicinas, además de apagones que en algunas zonas se prolongan por horas. La situación se ha agravado tras la interrupción de los envíos de petróleo que abastecían buena parte del sistema energético del país
El Diario Tricolor.- Un grupo de manifestantes irrumpió y saqueó una sede del Partido Comunista de Cuba en la ciudad de Morón, en el centro del país, durante una protesta motivada por el alto costo de los alimentos y los frecuentes cortes de electricidad, en uno de los episodios de disidencia pública más inusuales registrados recientemente en la isla, reporta BBC Mundo.
El Ministerio del Interior de Cuba informó que cinco personas fueron detenidas luego de que un reducido grupo vandalizara el edificio durante la noche del viernes al sábado. Según medios oficiales, la protesta comenzó de forma pacífica, pero posteriormente derivó en daños contra la sede del partido gobernante.
La creciente inconformidad entre los ciudadanos se produce en medio de una profunda crisis económica que ha provocado escasez de alimentos, combustible y medicinas, además de apagones que en algunas zonas se prolongan por horas. La situación se ha agravado tras la interrupción de los envíos de petróleo que abastecían buena parte del sistema energético del país.
Las protestas ocurrieron horas después de que el gobierno cubano confirmara que mantiene conversaciones con Estados Unidos para intentar resolver las tensiones entre ambas naciones mediante el diálogo.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó en una transmisión nacional que el país no ha recibido combustible en los últimos tres meses debido a las restricciones que, según su gobierno, forman parte de un bloqueo petrolero impulsado por Washington.
Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, ha reiterado su postura favorable a un cambio político en Cuba y ha advertido que la isla atraviesa una situación crítica. En meses recientes, su administración intensificó la presión sobre La Habana, incluyendo medidas destinadas a limitar el suministro energético procedente de Venezuela.
Cuba depende en gran medida del combustible importado para generar electricidad, por lo que la escasez energética ha colocado a su ya debilitada economía en una situación límite. La crisis ha impactado servicios esenciales como la recolección de basura, el transporte público, la atención hospitalaria y el funcionamiento del sistema educativo.
De acuerdo con el periódico estatal Invasor, la manifestación en Morón “comenzó inicialmente de forma pacífica”, pero luego un grupo de personas arrojó piedras contra la sede del Partido Comunista y prendió fuego a muebles de la recepción en plena calle.
Además del edificio político, una farmacia y un mercado administrado por el Estado también resultaron afectados durante los disturbios. Videos difundidos en redes sociales muestran a varias personas lanzando piedras contra las ventanas del inmueble mientras otros gritaban consignas como “libertad”.
El Ministerio del Interior señaló que unidades especializadas iniciaron investigaciones sobre los hechos, catalogados como actos de vandalismo.
Las manifestaciones públicas son poco comunes en Cuba. Aunque la Constitución de 2019 reconoce el derecho a protestar, aún no existe una ley que regule formalmente ese mecanismo.
En las últimas semanas, los apagones y la crisis energética han impulsado nuevas expresiones de descontento ciudadano, como cacerolazos nocturnos en barrios de distintas ciudades. La Habana, donde los cortes eléctricos han alcanzado hasta 15 horas diarias, se ha convertido en uno de los principales focos de protesta.
La semana pasada, incluso estudiantes de la Universidad de La Habana se concentraron para denunciar las interrupciones en sus clases provocadas por la creciente crisis energética.
Fuente: Versión Final.


