Editorial y Opinión

Inversiones y municipio

​El Diario Tricolor.- Con la reciente firma del acuerdo petrolero entre los EE. UU. y nuestro país, el municipio Lagunillas, que por tradición ha sido un eje fundamental de la actividad petrolera, debe ser receptor de las inversiones que se vienen anunciando.

​La recuperación de la infraestructura petrolera con inyección de capital foráneo, sin duda abre una oportunidad, pero a la vez genera desafíos que, entre otros, implican la transparencia de recursos, protección del medio ambiente, así como la participación local, aprovechando la histórica experiencia petrolera tanto en el lago como en tierra.

​Ante esta posibilidad, más allá de la legitimidad del convenio y de la opacidad del contenido, nos preguntamos: ¿qué ofrece el municipio Lagunillas?
​Sin duda hay ventajas, como contar con una larga tradición de ofrecer lago y tierras llenas de riqueza que, aunque requieren modernización, innovación y tecnología con capital internacional, también disponen de personal capacitado a pesar de la alta fuga de talento.

Otra ventaja es la cercanía al lago y a otros municipios petroleros, lo cual permitiría la integración para las labores a desarrollar.
​El principal beneficio sería la generación de empleos, así como mayores ingresos directos por empresas terciarias y regalías contempladas en la Ley de Hidrocarburos.

​Lo anterior implica que el municipio debe ser más competitivo con un plan de desarrollo económico, así como mejoramiento de vialidad, servicios básicos y, por supuesto, con un servicio eléctrico más eficiente.
​Para ello, el municipio debe ofrecer convenios de interés tributario y exigir el respeto en materia ambiental para recuperar los daños que por años han causado los derrames y residuos industriales.
​Conocer el alcance de los contratos con las empresas, su duración y las obligaciones tributarias es un deber del municipio al exigir esa información.

​La reactivación petrolera genera expectativas y puede llevar a la frustración y decepción si no hay transparencia en las inversiones y en el manejo de los recursos.
​Mucho se ha esperado para que la esperanza se haga realidad, que no es otra que calidad de vida.

Articulista: ​José Gregorio Figueroa
@figueroazabala