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Nuevas acusaciones de narcotráfico y torturas contra Maduro y Cilia Flores

La justicia estadounidense presenta un documento que vincula a Nicolás Maduro y su esposa con guerrillas colombianas. Se detallan desde presuntos vínculos con las Farc y el ELN hasta actos de tortura contra opositores políticos

El Diario Tricolor.- La sombra del narcotráfico y la represión se cierne nuevamente sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Este 8 de octubre, se hizo pública una nueva acusación formal ante la justicia de Estados Unidos que revela los presuntos vínculos del exmandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, con organizaciones guerrilleras colombianas, incluyendo a las Farc y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El documento, de 30 páginas y conocido por la revista Semana, fue presentado en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York bajo la figura de Superseding Indictment, una acusación formal que actualiza los señalamientos en el proceso penal contra Maduro y Flores. Uno de los puntos más impactantes menciona a Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, antiguo líder de las Farc, quien habría estado presente en una reunión con Maduro y otros guerrilleros para discutir una supuesta deuda relacionada con el narcotráfico.

Según el numeral 12 del documento, la reunión se habría llevado a cabo poco después de la muerte de Hugo Chávez en marzo de 2013, donde Maduro y Flores se habrían encontrado con la cúpula de las Farc. En el encuentro, se abordó el dinero que Maduro supuestamente debía a las Farc como resultado de una alianza en el tráfico de drogas. Para saldar parte de esa deuda, Maduro habría aceptado vender ilegalmente petróleo a las Farc, lo que también habría fortalecido sus recursos económicos.

Las autoridades estadounidenses sostienen que Maduro era consciente de que esos ingresos podrían ser usados por las Farc para financiar sus actividades armadas en Colombia. El documento indica que estas ventas de petróleo se habrían extendido hasta aproximadamente 2015, y que Maduro también facilitó operaciones relacionadas con minas de oro para beneficio de la organización guerrillera.

Además de las Farc, la acusación menciona al ELN. En el numeral 13, se afirma que Cilia Flores ofreció contratos de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) a grupos alineados con el ELN en 2007, buscando facilitar negociaciones con dicha organización armada. Asimismo, el numeral 14 detalla cómo las Farc y el ELN habrían obtenido recursos mediante extorsiones en territorios venezolanos bajo su control.

El expediente también menciona operaciones realizadas entre 2022 y junio de 2024 por un alto funcionario venezolano identificado como CC-3, quien supuestamente viajó a zonas controladas por el ELN para garantizar el tránsito de cargamentos de cocaína por territorio venezolano. Las gestiones de narcotráfico continuarían con reuniones entre este funcionario y narcotraficantes colombianos hasta al menos agosto de 2025.

Por si fuera poco, la acusación incluye señalamientos por torturas cometidas durante el gobierno de Maduro. La Fiscalía estadounidense sostiene que Maduro y Flores habrían sido parte de una estructura que utilizó organismos de seguridad e inteligencia para perseguir a opositores políticos. Entre los métodos de tortura descritos se mencionan golpizas, descargas eléctricas, asfixia, violencia sexual y amenazas contra familiares de los detenidos.

Los investigadores también hacen referencia a ciudadanos estadounidenses que habrían sido privados de la libertad y sometidos a malos tratos por parte de funcionarios venezolanos. Estos nuevos señalamientos se suman a las acusaciones previas de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína que ya enfrentan Maduro y Flores, quienes permanecen detenidos en Estados Unidos desde enero de 2026 y se han declarado no culpables.

Aunque Timochenko es mencionado en el documento, no figura como acusado en esta nueva acusación formal. Su nombre se incluye en la narrativa presentada por la Fiscalía estadounidense para respaldar el caso contra Maduro y Flores, que continúa su curso ante la justicia federal de Nueva York.

Fuente: Versión Final.