No hay peor ciego que el que no quiere ver
El Diario Tricolor.- La literatura de las Ciencias y Técnicas de Gobierno esboza ampliamente las características que definen un buen servidor o funcionario público, así como su relación con el gobierno y los ciudadanos, que junto al andamiaje de leyes y normas que rigen la materia en nuestro país, aportan la teoría para llevar una gestión pública eficaz, eficiente y efectiva en beneficio de los habitantes.
El alcalde, siguiendo los preceptos de la Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, es la máxima autoridad y el líder más cercano a la realidad cotidiana de los habitantes del municipio. Su rol va más allá de la simple administración de recursos; implica dirigir el destino de una comunidad entera.
Una gestión municipal exitosa se sustenta en los siguientes pilares: Tener Visión Estratégica del Desarrollo para el Municipio, Gestionar con Transparencia, Honestidad y Rendición de Cuentas, Fomentar la Participación Ciudadana, Escuchar y Mantener Contacto Directo con las Comunidades, Defender la Gestión en Beneficio de los Habitantes sin Partidismo, Tener un Equipo Tecno-Político comprometido con la Gestión Pública por Resultados poniendo en primer plano el Beneficio de los Ciudadanos.
Un buen alcalde gobierna un municipio con acierto cuando logra anteponer el bienestar colectivo a cualquier interés partidista o personal, y su buena gestión se refleja en servicios públicos eficientes, obras transparentes y una comunidad que participa activamente en el crecimiento de su entorno. Es un líder cercano, responsable y comprometido con su pueblo, que no descansa para que su localidad sea mucho mejor que cuando llegó al cargo.
Es innegable que el actual burgomaestre goza de esas características y ha venido desarrollando una gestión municipal, junto a su equipo tecno-político, con eficacia, eficiencia y efectividad, fundamentada en la metodología de la Planificación Estratégica Situacional (PES), permitiéndole sobrellevar las situaciones o problemas estructurados y cuasiestructurados a los que se enfrenta su gobierno municipal para el beneficio de todos los habitantes del municipio.
Su gestión se ha orientado en la recuperación de Servicios Públicos, Infraestructura Vial, Iluminación y Atención Comunitaria Directa. Entre sus obras se destacan: Plan de Asfaltado en Calles y Avenidas principales, Modernización y Mantenimiento de Semáforos, Limpieza y Recolección de Desechos Sólidos, y Ornato de Plazas y Murales para embellecer la ciudad. En Servicios Públicos y Alumbrado destaca las labores en la Distribución e Instalación de luminarias de alumbrado público en varios sectores y barriadas del municipio. Se destaca su Atención Social directamente a las comunidades y su Gestión Comunitaria del Presupuesto Participativo.
Finalmente ha demostrado que su gestión estriba en alcanzar el bienestar de todos los habitantes y el desarrollo integral del municipio sin distinción político partidista, logrando el apoyo institucional y gubernamental con los diferentes niveles de gobierno, que le ha ganado el reconocimiento del Gobernador de nuestro estado. El grado de conformidad de los ciudadanos que se expresa en las redes sociales, medios de comunicación y “radio bemba”, demuestra el impacto positivo de su actual gestión.
El refrán popular «No hay peor ciego que el que no quiere ver» se refiere a lo infructuoso que es intentar convencer a alguien de una verdad o realidad si esa persona se niega tozudamente a aceptarla. Esto es lo que sucede con un reducto del PSUV que, tras perder las elecciones municipales del año 2021, pasó a ser “oposición política”, y mantiene una postura retrograda en desconocer la excelente gestión que ha venido desarrollando el Alcalde en beneficio de los habitantes y desarrollo integral del municipio. Quien en otrora ostentó la jefatura del ejecutivo municipal en el periodo 2017-2021, señalado en las redes como el “destructor del PSUV” en nuestro municipio; apócrifamente ha pretendido montar la campaña de descredito y desconocimiento de la labor del ayuntamiento actual. Su miedo y profundo pánico a pasar al olvido público, terquedad a no aceptar que pasó a la basura política en el municipio; le genera una ceguera autoinducida en no aceptar que la actual gestión superó con creces lo que exhibió su gestión “bolivariana”.
En lugar de realizar una autocrítica profunda de su “mandato” sustentada en “benchmarking” contra la actual gestión municipal, la «ceguera» política autoinducida, le permite aislarse y refugiarse en un mundo paralelo, desde donde se niega aceptar que el electorado (opositores en su momento y partidarios propios de su partido) castigo la ineficacia de su gestión “bolivariana”.
Su conducta, digna de ser estudiada por la psiquiatría que encaja en el “Síndrome de Hubris”, quedó al descubierto cuando ensayó poner a la comunidad e institución del gobierno nacional en contra del alcalde, por la supuesta violación de un espacio propiedad gubernamental y que ponía en riesgo la seguridad de las instalaciones, al pintar un mural en la pared perimetral que resguarda una instalación eléctrica. Entre las labores de Ornato y Embellecimiento de la Ciudad, se han venido recuperando espacios públicos, paseos peatonales y pintando murales, en especial el que se viene realizando en la Avenida 34 con paisajismos y figuras emblemáticas de la ciudad que reflejan nuestra identidad, y goza de la aceptación de todos los habitantes de nuestro municipio.
La buena gestión de un alcalde transforma los recursos públicos en bienestar social, desarrollo local y confianza ciudadana. Esto ha sido puesto en evidencia en la gestión del actual alcalde, a pesar que hay quienes se niegan en aceptarlo haciendo vivo el refrán: “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Articulista: Alfredo González/Trabajador Petrolero.


