Venezuela rechaza fallo de la CIJ sobre el Esequibo y reafirma su postura
El gobierno venezolano insiste en su negativa a acatar cualquier decisión de la Corte Internacional de Justicia respecto a la disputa territorial con Guyana. La controversia, que se remonta a más de un siglo, sigue siendo un punto álgido en las relaciones bilaterales.
El Diario Tricolor.- El Gobierno de Venezuela ha dejado claro su rechazo a cualquier decisión que emane de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en relación con la disputa territorial por la región del Esequibo, una zona rica en recursos naturales que ha sido motivo de controversia durante más de un siglo. Esta postura se reafirmó este viernes por el canciller venezolano, Félix Plasencia, en respuesta a las declaraciones del presidente de Guyana, Irfaan Ali, quien instó a Caracas a acatar el fallo del tribunal en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Plasencia subrayó que «Venezuela ratifica su histórica posición de no reconocimiento de la jurisdicción de la CIJ», desestimando así el llamado de Georgetown. Aseguró que «solo la negociación bilateral será el espacio legítimo y legal para resolver esta controversia histórica», reiterando el enfoque que ha caracterizado la política exterior venezolana en este conflicto.
Durante su intervención en la ONU, Ali enfatizó la importancia de la resolución pacífica del conflicto, expresando su deseo de «una nueva era de relaciones de vecindad» que beneficie a ambos pueblos y promueva la estabilidad en la región. Sin embargo, su llamado se encuentra con la firme oposición de Venezuela, que ha cuestionado históricamente la autoridad de la CIJ.
Las tensiones en torno al Esequibo se remontan al Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía a la entonces Guyana Británica. Desde 1962, Caracas ha declarado nulo este dictamen, alegando irregularidades en su proceso. En medio de audiencias ante la CIJ, Venezuela ha señalado que la solución a esta disputa debe ser a través de negociaciones directas, sin intervención de terceros.
La pregunta que persiste es: ¿podrán ambos países encontrar un camino hacia la reconciliación sin que la sombra del Esequibo siga pesando sobre sus relaciones?
Fuente: Versión Final.


