Su participación debe ser estratégicasMARÍA CORINA MACHADOEN LA MESA DE NEGOCIACIONES
El Diario Tricolor.- Nadie pone en tela de juicio el liderazgo de la premio nobel de la paz Maria Corina Machado, quien es la figura principal de la política de la oposición venezolana, por lo tanto su liderazgo no está duda. Va por el tercer intento de regresar al país y como no lo ha podido hacer por la vía normal tendrá que hacerlo de la misma manera que salió, de manera clandestina, por las razones ya por todos conocidas.
Para muchos la presencia de MCM en Venezuela es un factor de unidad y cohesión, mientras que para otros es factor de desestabilización, sobre todo en el sector oficialista, que ha hecho todo lo que esté a su alcance para impedir su ingreso al país, al colmo de cerrar el espacio aéreo venezolano.
El retorno de MCM es una necesidad política por lo tanto no está a la espera de que aparezcan las condiciones para regresar, como lo dijo muy bien que esas condiciones se están construyendo. De igual manera rechazó el posible rompimiento con Donald Trump, Marco Rubio o otros altos funcionarios de la administración gringa. En este sentido continúa la comunicación, donde debe haber coordinación, definición y coincidencia estratégica y aunque existan diferencias de quién podría dirigir una negociación y bajo qué formato institucional podría establecerse.
De acuerdo a fuentes bien informadas el diseño que se pretende imponerse desde Washington cumple el papel de la interlocutora institucional de una estrategia que busca preservar la legitimidad politica y juridica de la Asamblea Nacional de 2015, bajo la presidencia de Dinorah Figuera, como el ente para una posible transición negociada, no como futura gobernante o en la sustitución del liderazgo de MCM, sino como el engranaje institucional para establecer un acuerdo político viable, tal como lo considera Estados Unidos.
Esta plataforma diseñada por la Casa Blanca, en la cual Figuera es pieza principal, tiene la responsabilidad de conformar un CNE y un TSJ independiente y la pregunta real ahora es si ¿este modelo integraría el liderazgo político de MCM, las aspiraciones de la oposición democrática y los rechazos que hay dentro del chavismo?
Estructurar una arquitectura institucional podría ser pertinentemente sencillo, lo difícil es convertir ese proyecto en una transición política verdadera, como la que necesitamos los venezolanos en este momento aun cuando se ha demostrado durante 20 años que ambas cosas no siempre son lo mismo.
La política de Washington por lo visto separa dos conceptos que muchas veces se mezclan: liderazgo político e interlocución institucional. La administración estadounidense considera oportuno que en una posible mesa de negociación no dependa exclusivamente de un liderazgo individual, por lo que el esquema sigue girando alrededor de la asamblea de 2015 y de Dinorah Figuera representante institucional.
Si MCM va a ser candidata presidencial con la mejor posibilidad de ser electa en un proceso libre e independiente, lo lógico es que no pueda estar al frente de la negociación. Sin embargo ello no quiere decir que necesariamente debe ser excluida, por lo que significa algo positivo incorporarla políticamente al procesos, sin que sea ella quien encabece formalmente la estructura negociadora.
La líder de la oposición considera que cualquier negociación debe respetar los acuerdos políticos alcanzados por las fuerzas democráticas, principalmente el denominado acuerdo de Panamá, que reconoce el liderazgo político de María Corina Machado que tiene dentro del espacio de la oposición democrática.
En tanto crecen las posibilidades de que las decisiones estratégicas se sigan tomando principalmente desde Washington y que Venezuela entre en una negociación diseñada fuera de sus fronteras, cuando los acuerdos deberían ser dentro de la oposición democrática. Pero ¿por qué Washington decide cómo se negocia? porque lamentablemente el oficialismo ha violentado los acuerdos.
Si durante años el chavismo prometió soberanía, prometió independencia, prometió que Venezuela jamás volvería a recibir órdenes desde Washington y sin embargo 20 años después ocurre exactamente lo contrario. Hoy es el departamento de estado el que define el tono de una posible negociación política venezolana.
Hoy es Washington quien decide qué institución mantiene reconocimiento internacional, quien se sienta en la mesa, quién lo hace por cada sector y cuál es la plataforma política que crea sea viable para una transición, en otras palabras, tenemos menos patria, menos soberanía y mucho más tutelaje de Estados Unidos, es decir, tenemos más imperialismo y los responsables de esa pérdida de soberanía no están Washington, están en Caracas porque fueron el chavismo el madurismo y el rodrigato quienes destruyeron las instituciones venezolanas hasta el punto de trasladar fuera del país, decisiones que deben ser exclusivamente tomadas por los propios venezolanos.
Articulista: Donnys Carrasco
CNP-COL 6926


