Editorial y Opinión

Emprendimiento Venezolano: Crisis y Contracción

El Diario Tricolor.- ​Este es un resumen detallado y estructurado del informe Venezuela 2025, presentado el 18 de marzo de 2026 por el IESA y la UCAB. Los datos revelan un cambio drástico en la dinámica económica del país: la transición de un auge del emprendimiento por necesidad a una profunda contracción estructural.
​La inactividad : El ocaso del emprendimiento de supervivencia.

Tras un breve periodo de estabilización entre 2021 y 2024, el ecosistema emprendedor venezolano ha entrado en una fase de «estancamiento crítico». El más reciente estudio del Monitor Global de Emprendimiento (GEM, por sus siglas en inglés), liderado por la Universidad Católica Andrés Bello y el IESA, advierte que el modelo de autoempleo basado en ahorros familiares se ha agotado.

​ Las cifras del retroceso: De la efervescencia a la contracción. El dato más alarmante del informe es la pérdida masiva de actores en el mercado. En apenas un año, el país vio desaparecer casi a la mitad de su base emprendedora. ​Población emprendedora: El número de personas con alguna actividad económica propia cayó de 2,7 millones en 2024 a 1,4 millones en 2025. Esto representa una pérdida de 1,3 millones de emprendedores en solo 12 meses.

El indicador que mide a quienes están iniciando un negocio bajó al 7,7%, una caída significativa frente al 11,7% de 2024 y el 22,7% de 2023.
​El «embudo roto»: Aunque muchos intentan comenzar, casi nadie alcanza la madurez. Solo el 1,9% de los emprendimientos logra superar los tres años y medio de vida .

El agotamiento del autofinanciamiento. ​El estudio identifica que el entorno venezolano se ha vuelto «sistemáticamente hostil» para la maduración empresarial debido a tres factores clave:

a- Falta de crédito: El capital inicial (que oscila entre $5.000 y $20.000) proviene exclusivamente de ahorros, remesas y préstamos familiares. Al agotarse estos fondos y no existir financiamiento bancario, el negocio perece.

b- Asfixia fiscal y regulatoria: El informe menciona un «cerco regulatorio punitivo» y una alta presión tributaria que impide que los pequeños negocios se formalicen o crezcan.

​Deficiencia en servicios públicos: Los emprendedores deben invertir gran parte de su capital en autogeneración eléctrica, cisternas de agua y gestión de combustible, elevando los costos operativos a niveles insostenibles.

A pesar de la crisis, el deseo de emprender sigue vigente, aunque con un rostro más joven y equilibrado en género:
​Edad: El 74% de los emprendedores tiene entre 18 y 44 años.

Género: Existe una paridad casi exacta (50,3% hombres y 49,7% mujeres) en las etapas iniciales.
​Motivación: El 88% admite que emprende «por necesidad»; es decir, para compensar la falta de empleos dignos y salarios suficientes.

​Recomendaciones de los expertos (IESA-UCAB)
​Para revertir el fenómeno del «enanismo empresarial» (negocios que no crecen ni generan empleo formal), los investigadores proponen:
​Reforma institucional: Simplificar los trámites de formalización y reducir la carga fiscal para empresas en etapas tempranas.

​Crear mecanismos de financiamiento (microcréditos o fondos de inversión) que no dependan únicamente del patrimonio familiar. Fomentar alianzas estratégicas. En un entorno de desconfianza, los negocios que trabajan en equipo y crean redes de valor tienen mayores probabilidades de sobrevivir.

​Se deben Integrar herramientas digitales (comercio electrónico, tecnología financiera) como habilitadores de eficiencia para reducir costos, no como un lujo.
​Solo 2 de cada 10 emprendedores poseen educación superior. Es vital profesionalizar la gestión para pasar de la supervivencia a la capacidad de escala.

​»Venezuela corre el riesgo de consolidar un tejido empresarial de baja productividad y alta rotación si no se estabiliza el entorno asociado al emprendimiento». No hay duda que el emprendimiento en Venezuela ew visto como una oportunidad, pero también una necesidad.

Articulista: José Gregorio Figueroa
@Figueroazabala