Subastas de dólares en Venezuela no logran fortalecer al bolívar
Estas operaciones lograron reducir de forma significativa la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, llevándola de niveles cercanos al 180% hasta alrededor del 40%. Sin embargo, el efecto fue temporal y en los días siguientes la brecha volvió a ampliarse. Actualmente, el dólar en el mercado no oficial se mantiene por encima de los 500 bolívares
El Diario Tricolor.- Las subastas de divisas implementadas en Venezuela no han logrado generar la estabilidad esperada en el mercado cambiario, debido a su escasa magnitud, irregularidad y falta de reglas claras, lo que sigue ejerciendo presión sobre la cotización paralela del dólar, advierten especialistas, según Bloomberg.
Tras la captura de Nicolás Maduro y bajo la supervisión de Estados Unidos, la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez puso en marcha un mecanismo de subastas de dólares mediante un grupo limitado de bancos privados. El objetivo ha sido canalizar hacia el sector privado parte de los ingresos obtenidos por las ventas de crudo autorizadas por Washington. Hasta ahora, el Banco Central ha colocado cerca de 300 millones de dólares, con otros 200 millones previstos, según información oficial divulgada esta semana.
Inicialmente, estas operaciones lograron reducir de forma significativa la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, llevándola de niveles cercanos al 180% hasta alrededor del 40%. Sin embargo, el efecto fue temporal y en los días siguientes la brecha volvió a ampliarse, alcanzando nuevamente niveles cercanos al 50%. Analistas señalan que los retrasos operativos y la ausencia de información sobre los criterios de asignación han debilitado la confianza en el esquema.
Actualmente, el dólar en el mercado no oficial se mantiene por encima de los 500 bolívares, mientras que la tasa oficial cerró la semana en 367 bolívares por dólar, evidenciando la persistencia de tensiones cambiarias.
Para Tamara Herrera, directora de Síntesis Financiera, las subastas solo han contenido parcialmente la presión. A su juicio, resulta clave que el gobierno defina con rapidez la frecuencia, el alcance y las normas del sistema, ya que la incertidumbre “no ayuda a consolidar la estabilidad del tipo de cambio”.
La intervención cambiaria fue durante años una de las principales herramientas para frenar la depreciación del bolívar y cerrar el ciclo de hiperinflación que golpeó al país. Antes del endurecimiento de las sanciones petroleras en 2025, el Banco Central realizaba ventas directas y constantes de dólares, lo que permitía anclar la tasa oficial a partir del promedio de esas operaciones.
Esa oferta se interrumpió casi por completo a mediados de diciembre, cuando Estados Unidos bloqueó buques sancionados que transportaban petróleo venezolano. Desde entonces, empresas y particulares recurrieron con mayor fuerza al mercado paralelo, cuya cotización se disparó tras la detención de Maduro.
Ante ese escenario surgieron las subastas, que el propio Banco Central calificó como un sistema en fase de ajuste técnico. Las autoridades adelantaron que evalúan sumar más bancos y otros mecanismos de colocación para mejorar su funcionamiento.
El economista Asdrúbal Oliveros advirtió que, sin una ampliación del número de participantes ni reglas previsibles, el diferencial entre ambas tasas podría volver a ensancharse de manera significativa.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio señaló ante el Senado que aún existirían entre 2.500 y 3.000 millones de dólares potencialmente disponibles para ser vendidos bajo el esquema actual, aunque aclaró que se trata de una solución transitoria. También explicó que los ingresos petroleros se manejan a través de una cuenta temporal en Qatar, debido a la falta de reconocimiento formal del gobierno interino por parte de EE.UU. y al riesgo de embargos en el sistema financiero estadounidense.
La reciente autorización a grandes comercializadoras internacionales para vender crudo venezolano reactivó las expectativas de que nuevos flujos de divisas lleguen al mercado, lo que podría ofrecer cierto alivio al bolívar tras semanas de elevada volatilidad.
Fuente: Versión Final.


