Editorial y Opinión

89 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE CIUDAD OJEDA.

El Diario Tricolor.- El próximo 19 de enero, Ciudad Ojeda cumple 89 años de haber sido creada mediante el Decreto número 19.166 publicado en la Gaceta Oficial el 19 de enero de 1937, por el Presidente de la República, General Eleazar López Contreras, a fin de reemplazar a la población de Lagunillas, ordenó crear una nueva ciudad denominada Ojeda en memoria de Alonso de Ojeda, descubridor del Lago de Maracaibo. Este decreto consta de 3 considerando y de 3 artículos.

Vivir en Ciudad Ojeda despierta un sentimiento, que va mucho más allá del simple cariño por la tierra que tan generosamente ha acogido a muchas personas. Es amor total, es vehemencia, es absoluta veneración, porque esta hermosa y joven ciudad, lanzada en un vuelo heroico, hacia el maravilloso espacio del progreso, nos ha brindado todo y solo nos reclama cumplir las responsabilidades de un buen ciudadano.

Ella fue un parto doloroso en el severo destino de la zona petrolera. Fue consecuencia de una especie de premonición terrible, por el contorno peligroso que se planteaba alrededor del escandaloso conglomerado de palafitos sembrados a la orilla del Lago de Maracaibo, específicamente en Lagunillas.

Ella es como lo expresa el escritor Edinson Martínez, es hija del petróleo; porque es el producto histórico de la actividad económica que transformó todo el país desde el primer tercio del siglo pasado. Fundada la Ciudad la misma fue creciendo vertiginosamente, teniendo problemas y carencias, pero los mismos, no constituyeron un freno paralizante del esfuerzo sostenido para mejorar el porvenir.

Esta Ciudad es hechura e imagen de quienes la habitamos, pero también la condicionan con sus aspectos y su funcionamiento el ánimo y la salud de sus moradores. Tenemos que actuar para mejorarla no solamente desde el punto de vista urbanístico sino también social y culturalmente.

Pero debemos seguir luchando para que la ciudad no sea una simple ciudad sino una gran ciudad. Por eso debemos soñarla como una gran ciudad porque las ciudades sueñan y se hacen fantasiosas fábulas a cada paso de su existencia emocional. Se sueña cuando no hay punto final en nuestra historia propia, hecha sin egoísmo y sin manchas, a la buena de Dios y del destino.

No miremos los problemas y las carencias como un freno paralizante del esfuerzo sostenido para mejorar el porvenir; no pensemos que el escollo de hoy nos venció el coraje y nos apagó la fuerza. Creamos en Ciudad Ojeda, de la que es sana y bella en el espíritu y el cuerpo y cantemos a su vida y a su historia con la renovada fe de combatientes.

Articulista: Figueroa ZAVALA. Individuo de número de la Academia de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.