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Dólar paralelo se desploma, pero los productos no bajan de precio: “Todo sigue carísimo”

Usuarios se quejan del costo de los alimentos, pero los comerciantes aseguran que no pueden bajar los precios porque compraron a un dólar alto. Economistas coinciden en que la estabilidad real dependerá de que entren más divisas, se reduzca la brecha cambiaria y se recupere la confianza

El Diario Tricolor.- A pesar de la caída del dólar paralelo en los últimos dos días, los precios de los alimentos y productos básicos se mantienen igual, según constató El Pitazo. La expectativa de que la baja del tipo de cambio se tradujera en un alivio inmediato para el bolsillo no se cumplió.

La semana pasada, muchos comerciantes se guiaron por la cotización de USDT en Binance para fijar los precios, una referencia que llegó a superar los 800 bolívares por dólar. Este 12 de enero se fijó en 540 bolívares, y aunque los precios quedaron desfasados respecto al nuevo valor, los vendedores aseguran que no pueden ajustarlos hasta renovar el inventario.  

“El kilo de carne se mantiene entre 16 y 20 dólares. Es una exageración. Todo sigue carísimo. ¿Quién puede comprar a ese precio?”, reclamó este 12 de enero Rosario Cáceres, una ama de casa del estado Miranda que optó por el pollo picado ante la imposibilidad de pagar la proteína roja.

Otro usuario consultado señaló que el kilo de leche continúa en 16 dólares, el kilo de queso blanco amaneció en $8,90 y el medio cartón de huevo en $3.5.  

Mientras el dólar paralelo retrocede, el dólar oficial continúa en ascenso. Este lunes, la tasa oficial amaneció en 330,37 bolívares, cinco puntos por encima del valor registrado el viernes, cuando se ubicó en 325,3 bolívares.

El Pitazo consultó a algunos comerciantes y explicaron que, aunque el dólar paralelo haya caído, no pueden ajustar los precios a la baja de inmediato. La razón es simple: la mercancía que tienen en inventario fue adquirida a un tipo de cambio más alto.

“Debemos esperar a vender lo que compramos caro. Si luego conseguimos mercancía más económica, allí sí podemos bajar los precios”, señaló un comerciante del estado Miranda.

Este desfase entre el tipo de cambio y los precios es habitual en economías con alta volatilidad: los precios suben rápido cuando el dólar aumenta, pero bajan muy lentamente cuando el dólar cae.

Un fenómeno de expectativas

El economista José Guerra explicó a El Pitazo que la reciente baja del dólar paralelo no se debe a una mayor oferta de divisas, ni a una intervención del Banco Central de Venezuela (BCV), sino a un fenómeno de expectativas.

En su opinión, si la tasa de cambio logra estabilizarse, los precios podrían comenzar a disminuir, lo que ayudaría a contener el riesgo de hiperinflación que sigue latente.

El bolívar se está fortaleciendo, porque ahora se requieren menos bolívares para comprar un dólar, antes se cotizaba en Bs. 750, ahora en Bs. 550, lo que representa una baja de 40%. Entonces quienes tienen dólares y necesitan bolívares, los están vendiendo para evitar que caiga mañana y tengan pérdidas”, dijo al referirse al mercado paralelo.

Guerra destacó que este fenómeno no se había visto nunca en Venezuela. En su opinión las expectativas económicas cambiaron, a raíz de la captura de Nicolás Maduro por parte de EE. UU. y las relaciones entre la administración de Delcy Rodríguez y el gobierno norteamericano.

En medio de este panorama considera que si se cumple el acuerdo petrolero y el crudo venezolano se vende a precio de mercado, el país recibiría un volumen importante de dólares. Ese flujo, sumado a la participación de empresas petroleras en el mercado cambiario y a la liberación de otros fondos que tiene el país en el exterior, permitiría un flujo de dólares importante en el sistema bancario nacional.

El resultado será que la tasa de cambio paralela caiga significativamente, y eso ya se está observando”, indicó.

Para el economista el punto clave no es solo que entren más dólares, sino cómo se administran. En ese sentido considera fundamental que los flujos petroleros se destinen a los venezolanos “y se erradique la corrupción endémica que caracterizó el manejo de los fondos en Venezuela”.

Brecha cambiaria e inflación

El economista Asdrúbal Oliveros opina que en este momento la economía venezolana enfrenta dos desafíos: la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el paralelo, y la inflación.

Al igual que Guerra, Oliveros considera probable que, tras la normalización de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos y un eventual aumento de los envíos petroleros, se normalice el flujo de dólares, con un mecanismo de mayor control y transparencia como lo ha señalado el gobierno norteamericano.

Esa inyección de divisas probablemente permita que el sistema financiero vuelva a tener un rol significativo en la asignación de los mismos y se normalice la llamada intervención cambiaria para atender la sequía de divisas que existe en este momento la economía”, indicó en un video publicado en su cuenta de X.

A juicio de Oliveros “en el mediano plazo podríamos ver una estabilización del mercado cambiario. Pero hoy la situación es crítica, y los negocios deben ser muy cuidadosos con sus decisiones sobre precios, inventarios, endeudamiento, compra de divisas e importaciones”.

“En las próximas semanas es probable una normalización del mercado cambiario y hacia dónde se dirige la variación del tipo de cambio y la brecha cambiaria”, acotó

El ciudadano: el más afectado

Por ahora, la caída del dólar paralelo no se traduce en alivio para los consumidores. Los precios permanecen altos, el dólar oficial continúa subiendo y la brecha entre ambos mercados mantiene la incertidumbre.

Mientras tanto, los economistas coinciden en que la estabilidad real dependerá de que entren más divisas, se reduzca la brecha cambiaria y se recupere la confianza. Hasta que eso ocurra, los precios seguirán moviéndose más lento que el tipo de cambio, dejando al ciudadano como el principal perjudicado.

Fuente: El Pitazo .